Las nuevas medidas arancelarias impuestas por el presidente estadounidense generan un impacto global, con pequeños países y la segunda mayor economía mundial entre los más afectados.
Durante el denominado ‘Día de la Liberación’, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una medida histórica que sacudió el comercio internacional: la imposición de aranceles universales del 10 % a todos los productos provenientes del extranjero. Esta decisión, que busca proteger la industria nacional, incluye aranceles adicionales calculados según los gravámenes que cada país aplica a los productos estadounidenses.
Entre los países más afectados se encuentran pequeñas naciones como San Pedro y Miquelón y Lesoto, que lideran el listado con un arancel del 50 %. África también figura como una de las regiones más impactadas, con países como Madagascar y Camboya enfrentando impuestos superiores al 47 %.
Por otro lado, China, la segunda mayor economía mundial, deberá pagar un arancel del 34 %, en respuesta a los gravámenes del 67 % que aplica a los productos estadounidenses.
Trump justificó estas medidas como un acto de reciprocidad y defensa del sueño americano, mientras que China y otros países expresaron su rechazo, acusando a Estados Unidos de violar las normas del comercio internacional. La controversia está servida, y el impacto global de esta decisión aún está por verse.